5 ciudades más bike-friendly de Europa

La bicicleta, como medio de transporte, es cada vez un medio de transporte más popular en las ciudades. Gracias a una mayor urbanización, los centros urbanos necesitan nuevas soluciones para el transporte público.

 

La inversión en infraestructura para transportarse en bicicleta es una opción moderna e inteligente. Muchos estudios muestran los beneficios sociales, económicos y ambientales de optar por un sistema de transporte público en bicicleta en las mayores ciudades del mundo. Muchas ciudades por las que viajé tienen un sistema eficiente de transporte público en bicicleta, pero ¿cuáles son las mejores? Para medir esto en forma más profesional, más allá de mi opinión, en 2011 se confeccionó un índice bianual llamado Copenhagen­ize Design Company’s Index en honor a la ciudad danesa, un ejemplo en transporte en dos ruedas.

 

En 2011, el índice analizó 80 ciudades; en 2013 que calificó a 150. Este año se consideraron ciudades con una población regional de más de 600.000 habitantes, quedando seleccionadas 122. Algunas de estas ciudades las conozco, otras no, pero así quedó el top 5 de este interesante estudio.

 

  1. Copenhague

 

Después de terminar segundo en las dos últimas versiones del Índice de Copenhague, la ciudad danesa tomó el primer lugar pasando a Amsterdam. Esto se debe a que Copenhague permaneció constante en su inversión en bicicleta como transporte y en hacer esfuerzos para mejorar.

 

Estuve en esta ciudad en 2014, y debo decir que su red de bicicletas públicas no tiene rival, al menos de las ciudades que he visitado. Según quienes confeccionan este indicador, Copenhague volvió al primer puesto gracias a nuevas infraestructuras para los ciclistas, como un puente exclusivo para bicicletas en paralelo a la principal autopista de la ciudad, y dos nuevos puentes sobre un canal que abrió sus puertas en diciembre de 2014.

 

  1. Ámsterdam

 

Como la mayoría de las ciudades holandesas, creo yo, y eso que amo Amsterdam – estuve ya tres veces – sufre de su insistencia en mantener su status quo de excelencia en lugar de tratar de mejorar o innovar, algo muy “idiosincrático” de esta cultura. Según los que hicieron el índice, no se trata de que “Amsterdam empeoró”, sino que Copenhague mejoró mucho. En mi experiencia, ya que anduve mucho por esta ciudad en bici, es que el medio de transporte definitivo en ella es la bicicleta porque con este medio de transporte no tendrás hay problemas de estacionamiento y evitarás todos los embotellamientos. En toda la ciudad hay bicicletas de alquiler.

 

Si alquilás una bicicleta tenés que tener en cuenta un par de cosas. Al girar a la izquierda debés ceder el paso a todo el tráfico que siga recto y esté detrás y delante tuyo , y antes de girar tenés que indicar la dirección con la mano. Ah, y todavía más importante: ¡tené cuidado de que las ruedas de la bicicleta no penetren en los raíles del tranvía porque lo vas a lamentar! Lo digo por experiencia.

 

  1. Utrecht

 

Esta bella ciudad holandesa permanece en un tercer lugar en comparación con el índice anterior y sigue siendo el líder mundial entre las zonas urbanas más pequeñas. Estuve un día en Ultrecht y quedé enamorada de su sistema de bicicletas, además de las calles de este pintoresco sitio que te enseña que Holanda es mucho más que Ámsterdam. Esta ciudad tiene el estacionamiento de bicicletas más grande del mundo con espacio para 12.500 bicis. Cuando la ciudad se da cuenta de cómo deshacerse de  largos tramos de adoquines que te hacen traquetear la bicicleta, sin duda va a salir de la sombra de la capital holandesa.

 

  1. Estrasburgo

 

Esta ciudad – lo más parecido a Alemania en Francia, bellísima, qué más decir- ha sido durante mucho tiempo la ciudad más amante del ciclismo en el país galo. Según los realizadores del índice, lo que Estrasburgo ha logrado es el resultado de una generación de funcionarios que insistieron en la bicicleta como medio de transporte. Andar en bicicleta en Estrasburgo es muy agradable. Hay 536 kilómetros de rutas para bicicletas en la ciudad y los alrededores del área metropolitana. Tiene un sistema de bicicletas compartido único: Vélhop permite alquilar una bicicleta en las estaciones de acoplamiento, pero también posee tiene la opción de rentar una en largo plazo. Cuando visité Estrasburgo no había visto aún una ciudad con tantas bicicletas en las calles y muchas de ellas con asientos personalizados, algo que se ve está muy de moda.

 

  1. Eindhoven

 

Si bien no conozco esta ciudad holandesa, los autores del informe dicen que su diseño de transporte público en bicicletas es “constante y fuerte”. Si bien me la imagino muy parecida a Ultrecht. 

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Destinos infaltables en Marrakech

Ir en búsqueda del sol y hacer una escapada a Marrakech es una de las opciones más tentadoras para muchos viajeros fanáticos de destinos exóticos. Además de un espléndido clima cálido en verano, la época del final de temporada alta es particularmente especial. Marrakech es un destino estrella que está dividido en zonas bien diferenciadas: la parte histórica, la Medina y la ciudad moderna. Por lo tanto, si tenés planeado visitar esta maravillosa ciudad es mejor conseguir información de cada una de las zonas turísticas principales para hacer un recorrido por las que más te interesen.

Me hospedé en un hotel aproximadamente a diez cuadras de la Plaza de Yamaa el Fna a mediados de la temporada de verano, así que pude pasear por todas las callecitas que se desprenden de este gran centro urbano. Esta plaza tiene un significado histórico muy particular: Jemaa el Fna significa “asamblea”, ya que antiguamente en este lugar se exhibían los cuerpos de los ejecutados. Sin embargo, en la actualidad este destino tiene una finalidad sumamente distinta. Durante el día se puede sentir el agitado ritmo de la ciudad donde se agolpan autos, carros, motos y bicicletas y abren múltiples tiendas en las orillas de la plaza. Por la noche hay un fuerte cambio de panorama, ya que abren muchos puestos de comida donde se puede cenar económicamente comidas típicas como cordero, tajines, harira, o mi preferido: el cous cous. Es infaltable el té de menta, un postre único marroquí que puede tomarse a cualquier hora y es capaz de deleitar a cualquier amante del té.

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La zona céntrica de la plaza está realmente cerca de varios zocos (mercados árabes) muy interesantes donde se pueden ver y comprar artesanías en hierro, madera y cuero antes de ir a visitar el Museo de Marrakech y la Madrasa Ali Ben Youssef. Este lugar es ideal para los que nunca experimentaron regatear más que como espectadores en una película. Las tiendas son realmente típicas, con una oferta inmensa de productos que resaltan bajo los toldos de colores. En estos locales, repletos de personas, es casi imposible no encontrar algo que sea de nuestro interés ni que nos queramos llevar como souvenir a nuestras casas. Además, la experiencia de adquisición es única: desde encontrar, por ejemplo, un adorno de mi gusto, que el vendedor lo detecte y con una sonrisa anuncie un precio cuatro veces más alto… ¡pero es la cultura marroquí!, sin dejarme intimidar, la contraoferta es bajísima hasta pactar un precio. Es una manera única para despegarse de las compras convencionales a la que estaba acostumbrada. Tip: no dejes de comprar alguna de las típicas lámparas de Vitraux en forma de gota – de todos los tamaños y colores – que están tan de moda hoy en día en cualquier bar de Palermo ya que por una fracción de lo que pagarías una imitación de pobre calidad en Buenos Aires, comprarás una pieza original de iluminación tradicional de Marruecos. Yo me traje cuatro, coloqué una en la cocina, dos en el comedor y otra en mi pieza. No sólo son hermosas, sino que al tener una forma esférica ilumina de manera uniforme sin dejar sombras.

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Cerca de los zocos y de la plaza está el Museo Marrakech que exhibe diferentes facetas del arte marroquí. El lugar en sí es digno de ver: palacios con decorados sublimes, majestuosos techos de madera pintada y una enorme araña en el centro del patio.

La Madrasa (a dos pasos) ofrece una hermosa visión de la arquitectura religiosa de Marruecos, única en el mundo. Las madrasas o medersas son espacios institucionales donde los musulmanes se forman en educación superior, especialmente en temas religiosos. Las mezquitas no son accesibles a los no musulmanes, con lo cual este lugar permite descubrir las maravillas construidas en gloria de Alá para el público turista en general. Fundada en el siglo XIV, esta escuela coránica tenía hasta 900 estudiantes. En los cursos, las salas de juego son hermosas expresiones del estilo morisco. En otros pisos, las habitaciones básicas de los estudiantes te dan una impresión de cómo era de la vida en esa época, nada que ver a lo que estaríamos acostumbrados hoy en día. Marrakesch es un sitio único e increíble.

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Algunos datos sobre las Cataratas de Iguazú

Las espectaculares Cataratas de Iguazú están situadas en la esquina norte oriental de Argentina, en la provincia de Misiones y se vuelcan también sobre la frontera con Brasil. No se puede negar que se trata de una de las cascadas más espectaculares del mundo. Las Cataratas del Iguazú son cuatro veces más anchas que las Cataratas del Niágara en Canadá. Pero lo que las hace tan especiales es el hecho de que no es sólo se trata de una cascada, sino que es una colección de 275 cascadas individuales que bordean un 2,7 kilómetros de ancho en un desfiladero en forma de herradura.

El explorador español Alvar Núñez Cabeza de Vaca se convirtió en el primer europeo en encontrar las cataratas. Llegó en 1541, durante la búsqueda de restablecer el entonces asentamiento de Buenos Aires. Los primeros habitantes de la región eran las personas caingangue, un grupo nativo que residía en las provincias del sur de Brasil. Luego vino el pueblo tupí-guaraní. Una leyenda tribal dice que cuando una mujer y su amante trataron de escapar por el río, un dios cortó el río en medio formando así las cataratas y el castigo de los amantes. El nombre Iguazú proviene de la palabra guaraní para el “agua grande” o “grande”.

Este lugar de cuentos fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y en 2011 pasó a formar parte de las Siete Nuevas Maravillas de la Naturaleza. Es parte del ecosistema de bosque tropical protegido y se dividió en dos parques nacionales: Parque Nacional Iguazú (Argentina) y el Parque Nacional do Iguaçu (Brasil). Experimentar el ruido del agua corriendo y admirar los precipicios de hasta 80 metros de altura son actividades turísticas típicas y obligadas durante la visita a este monumento natural. Además, las cataratas y el parque son el hogar de más de 2.000 especies de plantas, alrededor de 450 especies de aves y variedad de mamíferos. De hecho, la región ofrece un hábitat natural para la mitad de las aves de la Argentina, incluyendo loros y tucanes. Algunos dicen que es posible ver jaguares y pumas, si se tiene la suficiente suerte. Sin embargo, los avistamientos de cocodrilos, nutrias, mapaches y monos son comunes.

La región tiene un clima subtropical que produce temperaturas altas durante todo el año. Personalmente pienso que la mejor época para visitarla es en primavera u otoño. Los meses de septiembre a noviembre también son recomendables porque hay temperaturas agradables, sumamente recomendadas si está en el plan caminar mucho. A partir de mediados de diciembre a febrero las temperaturas son extremadamente altas y húmedas. Justamente, en esta época es temporada alta, con lo cual varios argentinos y brasileños van de vacaciones y la zona se llena de gente y los precios de alojamiento suelen aumentar pronunciadamente. Por otro lado, si pensás ir en invierno tenés que tener en cuenta que los niveles de agua son usualmente más bajos. En esta época se puede disfrutar del paisaje con un menor número de turistas y temperaturas más bajas, que sólo serán un inconveniente en el caso de que se dé una grave sequía. Lo cierto es que realmente nunca es un mal momento para visitar este paraíso acuático.

El acceso desde Argentina o Brasil con destino a Cataratas de Iguazú es fácil. Tanto Puerto Iguazú en Argentina y Foz do Iguaçu en Brasil están perfectamente preparados para recepcionar a turistas y fueron creados para tener miles de visitantes anuales. Debido a su posición en la frontera argentino-brasileña, las cataratas son a menudo el primer o último punto de escala para los viajeros en Argentina. Está garantizada una impresión duradera del paisaje más allá de que la visita se dé al principio o al final de un recorrido de punta a punta de Argentina o de Brasil.

Los micros desde Buenos Aires salen regularmente de Retiro, con viajes cuya duración son de alrededor de 18 horas. Afortunadamente la popularidad de las cataratas generó una oferta de micros con el mayor confort posible para el largo viaje. Por otro lado, si estás corto de tiempo, entonces podés optar por transportarte en avión hasta los aeropuertos en ambos lados de las cataratas. Si bien el costo es mayor, el viaje se enriquece en el ahorro de tiempo: el vuelo dura aproximadamente dos horas.